Fue aquella flecha
la que te acertó en el talón;
trastabillaste
y a partir de entonces,
flaqueaste.

Un error.
Dos.
Tres.
Y otro
Reconociste la sensación
y, antes de caer,
corregiste el punto de equilibrio.

Te mantienes en pie,
lo apoyas pero notas el dolor;
te niegas, lo intentas
y vuelves a caer
Este error,
no fue un simple error.

Crack.
ℵiemand
Errores ·