alegoría de la cobardía.
Ella ansía volver a temblar
solo lo justo para soñar,
sabe que su destino es,
y permanecerá piedra
Ella es la fantasía
de nunca atreverse a tentar
su final inamovible en un mundo
donde los romances eternos
solo viven en los libros
—y nadie los sobrevive.
Su historia
es una cláusula de mármol
en la garganta del tiempo,
firmada antes de que la fantasía
tuviera nombre.
Siempre en la misma página,
leyendo el reflejo
de todo lo que no puede decirse:
lo no escrito entre sus líneas.