Tú y el mar: tú, la metáfora, y el mar trascendiéndote. Desesperados en nuestro oceano más interior, forjamos lengua tras lengua amor, deseo, color, ideas y todo lo demás. ¿Cómo atravesar su horizonte, su más allá? No puedes decirlo, no puedes, tú, metáfora.