Hablo de asfixiarlo,de hacerlo desaparecer;
que se ahogue por su propia presión.
Cierto, del que hablo realmente es de mí.
Y estoy agotando todas las reservas, ya.
¿Por qué?
–te pregunté–
Porque quieres verme morir
Abrí una puerta imposible, tal vez,
y ahora me señalas deseando verme caer.
¿Crees que agitar este infierno es sobrevivir?
Yo no, y aunque encuentre en ello diversión,
lo único que percibo es la muerte tras de mí.
rugiéndome y gritándome todo lo que soy: mi fatalidad.
Ya voy, me digo, a enterrar todo lo que alguna vez fui.
Bajo mis propios ojos,
no soy ningún guerrero mitológico, sólo un hombre.
Y pobre de él, que supo ganar y perder a la vez.
¡Detente! Poeta de besos que nunca versará;
amar es distinto a lo que pretendes ser.
Nada, Todo y Nadie juntos nunca verás emerger.
Elige bien, elige vivir y no morir,
Estúpido humano que creyó encontrar en pensar
una bella razón para existir.
¡Ay! Que te consuelas sólo a golpe de ti.